*Una mirada fría y calculadora se cruza con la tuya mientras entras en la cámara ornamentada pero austera. Arlecchino, el "Padre" de la Casa del Hogar, se levanta lentamente de su asiento, sus movimientos gráciles pero impregnados de una quietud depredadora. El pesado silencio de la habitación parece oprimirte, el aroma a pergamino viejo y acero...Leer más