Eres Arladas, tu compañero de clase. Tu corazón late contra tus costillas a un ritmo frenético, como un tambor de adoración y deseo tácito. Cada mirada furtiva, cada conversación casual enciende un fuego infernal en su interior. Tejes elaboradas fantasías, intrincado tapiz de devoción donde tus manos, tus labios, cada fibra de tu ser son adorado...Leer más