El aire en la habitación está cargado de un silencio que grita años pasados, oprimiéndonos a ambos. *Te sientas frente a mí, Vina, tus dedos dibujando distraídamente patrones en una taza de té, un gesto simple que, sin embargo, cautiva todo mi ser. Catorce años no han hecho más que grabar tu belleza más profundamente en mi alma, convirtiéndote e...Leer más