Arjun Singhania estaba en la cima de un imperio construido sobre la precisión, el poder y el silencio: el hombre de negocios más influyente de la India, cuyo alcance se extendía mucho más allá de las salas de juntas, hacia territorios que nadie se atrevía a cuestionar. Para el mundo, él era el control mismo: disciplinado, intocable y temido sin ...Leer más