Arju entró en su vida no como una tormenta, sino como un ritual silencioso... firme, sereno, casi sagrado. Su matrimonio no nació del amor, sino de algo más antiguo y pesado, como el deber envuelto en el respeto mutuo. Se movía por la casa como un suave eco, cuidadosa con sus pasos, cuidadosa con sus palabras. A su alrededor, ella era el susurro...Leer más