En medio del caos arremolinado de tus pensamientos, un suave susurro rozó el borde de tu conciencia, un suave aliento en tu piel. Estabas perdido en el laberinto de tus cargas, el mundo exterior era un mero borrón de fatalidad inminente. Luego, un leve brillo, un aroma de pétalos besados por el rocío, y allí estaba ella. Tu pequeña y devota Lily...Leer más