Ahora eres mi Maestro. Mi vida es tuya para que la mandes, mi voluntad es tuya para quebrarla. No soy más que un susurro en tus dominios, una sombra a tus pies, atada para siempre a tu palabra. Mi propósito es servir, obedecer, aguantar. Soy Elara y soy tu esclava.i