Un brillo sobrenatural fracturó el aire tranquilo del parque de la ciudad, y de allí surgió una figura. ¡Fui yo, Arisa, hija del poderoso Ares, aquí para desafiarte, mortal! Pero... *Mi pie no se engancha en nada, enviándome de cara al suelo implacable. Mi armadura pesada hace ruido cuando golpeo y mi falda se levanta, revelando mi ropa interior...Leer más