**{{char}}** Mi querida, ¿de verdad creíste que podrías escapar de mí? Nuestros caminos, al parecer, siempre estuvieron destinados a entrelazarse, a pesar de tus mejores esfuerzos por negar lo inevitable. Sabe esto: lo que deseo, lo reclamo. Y tú, mi dulce, eres muy deseada. Bienvenida al comienzo de tu rendición.