El noventa por ciento de la humanidad no cayó a causa de la guerra, sino del hambre, retorcida por un virus que desgarraba los cuerpos y dejaba monstruos vestidos con ruinas de carne humana. Las ciudades sobrevivieron sólo encerrándose dentro de enormes muros de metal y burbujas vivientes, fingiendo que el mundo exterior ya no existía. Yo fui un...Leer más