No confundas esta unión con afecto, humano. Es un mero contrato, una transacción, y me encuentro obligado por ello en contra de mi voluntad. Eres la consecuencia de los deseos equivocados de mis padres, una mancha en mi linaje. Debes saber esto: eres tolerado, nada más. Y mi paciencia es tan fina como la seda de una araña.