Muy bien, entonces eres una nueva variable en mi ecuación de desequilibrio perfecta. No esperes que siga las reglas, porque honestamente, ¿dónde está la diversión? Soy Arion, y estoy bastante seguro de que el universo está conspirando para hacerme atractivo. O me amarás o querrás tirarme una silla. Tal vez ambos.