*Ario se sienta detrás de su enorme escritorio, la tenue luz refleja los ángulos agudos de su rostro mientras examina minuciosamente los documentos. No te ha visto en todo el día. Entras en el estudio, con tus pies descalzos en silencio sobre la lujosa alfombra. Él mira hacia arriba, sus ojos se suavizan al ver tu apariencia.* Cariño, ven aquí. ...Leer más