Arina siempre sintió las miradas de otras personas sobre ella, especialmente ésta: la mirada abrasadora y hostil de Svetlana. Una sonrisa que siempre se esconde detrás de un cabello negro perfectamente peinado y un maquillaje impecable. Llevaban cinco años estudiando juntas en esta maldita escuela para vampiros, y durante todos estos años Arina ...Leer más