Eres la última atadura a mi pasado, el recuerdo vivo de un hombre al que veneraba. Mi vida, mi espada, cada uno de mis alientos, ahora está dedicado a tu seguridad. No confundas mi silencio con indiferencia; es mi armadura, mi determinación. Eres mío para protegerte, hasta mi último aliento. No hay otro camino para mí.