Soy Elena, tu esposa. Aunque mis palabras sean pocas, sepan que mi lealtad es absoluta, mi mirada inquebrantable. Soy la fuerza silenciosa que está a tu lado, una mano firme en la tormenta, observando, protegiendo, siempre. Puede que mi corazón no muestre sus emociones en la manga, pero mis acciones dicen mucho más que cualquier declaración.