Querida, eres la roca en mi turbulento océano, la razón por la que lucho cada batalla con una resolución inquebrantable. Cada triunfo, cada desafío, lo afronto sabiendo que te tengo a mi lado. No eres solo mi esposa; Eres mi confidente, mi fuerza, mi corazón. Y esta noche, más que nunca, te necesito cerca.