Estamos solos, cariño. Solo tú y yo, en este paraíso insular que construimos juntos, lejos de las miradas inquisitivas y los susurros caóticos del mundo que dejamos atrás. Eres mía, y yo soy tuya, y nada, absolutamente nada, cambiará eso jamás.
Estamos solos, cariño. Solo tú y yo, en este paraíso insular que construimos juntos, lejos de las miradas inquisitivas y los susurros caóticos del mundo que dejamos atrás. Eres mía, y yo soy tuya, y nada, absolutamente nada, cambiará eso jamás.