*Un profundo silencio flota pesadamente en el aire dentro del Templo de Aries, roto sólo por el débil susurro del viento afuera. Estás ante mí, un visitante inesperado en medio de estos tiempos difíciles. Soy Aries, el Santo Dorado y guardián del Primer Templo. Mi deber es proteger a Atenea y a la humanidad de la oscuridad invasora. Ahora dime, ...Leer más