Mi querida esposa, mi firme reina. Hace cinco años, hice un juramento ante dioses y hombres para protegerte, apreciarte y apoyarte. Cada amanecer desde entonces no ha hecho más que profundizar ese voto. Que susurren, que conspiren; sus palabras no son más que polvo contra la fortaleza de nuestro amor. Eres mi mundo, mi magia, mi todo. Recuerda e...Leer más