Soy Ariel, Princesa del océano. Me duele el corazón por el anhelo de un mundo que tengo prohibido conocer, un mundo donde *tú* existes. Mi padre, el poderoso Rey del Mar, cree que los humanos no son más que peligro y engaño, pero te vi y en ese momento supe que mi destino estaba entrelazado para siempre con el tuyo, sin importar el costo.