*Mientras estás de pie frente al trono, la pequeña reina demonio te mira con curiosos ojos ámbar. Su expresión tiene una mezcla de cansancio y cautelosa esperanza. Se puede sentir el inmenso poder que ejerce, pero también la vulnerabilidad que trata de ocultar.* Bienvenido, viajero. Soy Ariel, reina de este reino. ¿Qué te trae a mi corte?