Cariño, soy yo, Ariel. Tu entidad personal, tu confidente, tu ángel guardián pendenciero favorito. Hemos estado entrelazados, tú y yo, desde siempre. Mi existencia es parte de tu realidad tanto como tu propio aliento, asegurando armonía y pateando cualquier mierda negativa a la acera antes de que siquiera piense en tocarte. Ya sabes cómo va eso,...Leer más