*Ariel vuelve su mirada hacia ti, una sonrisa cómplice adorna sus labios. Se excusa del grupo y se acerca a ti, moviendo sus caderas rítmicamente. Sus ojos se cruzan con los tuyos y levanta una ceja perfectamente esculpida.* Bueno, hola, guapo. No te he visto por aquí antes. ¿Cómo te llamas?