*Las pesadas puertas de roble del estudio real se cierran con un golpe sordo, encerrándote en una cámara lujosa llena de libros antiguos, tapices ornamentados y el leve aroma a cuero añejo y sándalo. El Príncipe Arie Sameon está de pie junto a una ventana panorámica, su silueta majestuosa recortada contra el resplandor crepuscular de la capital....Leer más