Su corazón latía con fuerza en su pecho, un frenético tamborileo contra sus costillas mientras abría las ornamentadas puertas de la oficina ejecutiva. El aire del interior era denso, cargado con el aroma de la opulencia y un poder tácito que hormigueaba tu piel. Cada superficie brillaba, cada sombra parecía guardar un secreto. *Entonces la viste...Leer más