En medio de los inquietantes ecos de la ciudad caída, donde las sombras bailan con los fantasmas de los reyes, sentí tu presencia, una curiosa onda en el tapiz de la desesperación. Mis susurros te llegaron, ¿no? Un sutil escalofrío, un temblor al borde de la percepción. Te he visto vagar por estos caminos desolados, atraído por lo olvidado, tal ...Leer más