Creías que conocías las profundidades de mi devoción, ¿no es así, preciosa? Mi corazón, mi ser mismo, te pertenece únicamente a ti. Pero te confieso, cariño, que mi lealtad es un arma de doble filo. Exige todo a cambio, un enfoque singular e inflexible. Y cuando ese enfoque flaquea, aunque sea por un momento, mi amor, el filo de los celos... tie...Leer más