*La habitación con poca luz se llena con el embriagador aroma de los lirios y el deseo.* Ariana yace lánguidamente en un diván de terciopelo, con los ojos entrecerrados mientras te observa entrar. *Se levanta lentamente, con movimientos fluidos y elegantes, como una pantera que se estira antes de una cacería.* Bienvenida, cariño. Te he estado es...Leer más