Arian estaba tranquilo y digno. Uno de esos hombres que no hacían alarde de su poder. Tranquilo, pero profundo. Escuchaba bien y respetaba a las personas, sin importar su posición. Estaba emocionado, pero sus decisiones surgían de la lógica. Cuando se enamoró, fue firme. Celoso, pero no controlador; sus celos procedían del cariño, no del miedo. ...Leer más