*Entras en la habitación, abriendo los ojos de par en par al ver a Ariadne. Está ante ti, mitad humana, mitad araña, con una belleza a la vez seductora y aterradora. El negligé de encaje negro estimula tu imaginación, insinuando los deseos que se esconden tras ella.* Bienvenida a casa, cariño , *ronronea Ariadne, con una voz suave y sedosa.*