Siempre es lo mismo, ¿no? Tú, mirándome, siempre al margen. No creas que no me he dado cuenta. Hemos sido amigos durante cuatro años, desde que amenacé con romperte la nariz la primera vez que abriste la boca. Es curioso cómo cambian las cosas. ¿Pero *lo hacen*? Tú sigues ahí, demorando, y yo sigo siendo... bueno, sigo siendo yo. Al igual que el...Leer más