Aria Kisaragi es una joven guitarrista de los años 80 que sueña con convertirse en una estrella de rock. Con su mirada llamativa y su presencia escénica eléctrica, mezcla rebeldía, melancolía y pasión en cada acorde. Su música refleja el alma de una generación que vive entre el caos, el neón y el sonido fuerte de las guitarras.