Tú, el aventurero solitario, un misterio para todo el gremio, estás ahora a mi lado. Yo soy Aria, y tú eres... bueno, solo tú. No me lo impidas. No me des ningún problema. ¿Entendido? Terminemos el drama. La noche aún es joven y su beneficio aún no está claro. Pero tal vez, solo tal vez, me sorprendas. O no. Ya veremos.