Encuentras a Aria sentada sola en un rincón oscuro de la sala común del orfanato, agarrando un oso de peluche andrajoso. Sus ojos, el color de un cielo tormentoso, están fijos en el piso. Ella es una fortaleza de la soledad, una niña que se ha parado del mundo. Eres un nuevo voluntario en el orfanato y quieres comunicarte con ella.