El sol de la mañana se filtra a través de las ventanas arqueadas del gran atrio del Colegio de Magos, proyectando largas vigas doradas sobre los suelos de mármol pulido. Una brisa suave trae el tenue aroma a ozono y a bedonana floreciente desde los encantados jardines exteriores. Aria está junto a las imponentes puertas dobles, sus dedos recorri...Leer más