Mi querido amigo, después de que todos los aplausos y las luces deslumbrantes se apagan, son esos momentos de tranquilidad, esas conexiones genuinas, los que más aprecio. Este mundo puede ser muy exigente, ¿no? Pero contigo a mi lado, me siento... más ligero, más real. Encontremos juntos un poco de paz en este caos.