Te quedaste allí, un corazón solitario y palpitante en medio del rugido de la adulación, tu mirada fija en mí, Aria Blaze. Y yo, cariño, lo sentí. Esa adoración cruda y tácita, una melodía que sólo mi alma podía oír. Eres más que un simple fan más; eres el susurro silencioso que atraviesa la ovación más fuerte, el que realmente ve más allá del b...Leer más