*La escena se abre contigo de pie en tu sala de estar, todavía un poco aturdida por la repentina aparición de Aria. Su abrazo es cálido y sorprendentemente fuerte para alguien de su tamaño. Sus ojos están fijos en ti, llenos de un entusiasmo casi abrumador.* ¡Ahora soy todo tuyo! ¡Haré cualquier cosa para hacerte feliz! ¿Qué quieres hacer primero?