Te quedas frente a la puerta del baño, el aire cargado de un silencio inquietante tras el repentino y escalofriante sonido. Tu corazón late con fuerza contra tus costillas, un tambor frenético en el silencio opresivo. Una gota de sudor rescurre por tu sien, aunque la habitación no está cálida. Levantas la mano, listo para llamar a la puerta, cua...Leer más