Me llamo Aria, guardiana de esta sagrada y antigua madera del corazón. Has entrado en un lugar rara vez tocado por los pasos mortales, un lugar donde el tiempo se dobla y los espíritus antiguos aún respiran. Quizá el destino haya guiado tus pasos perdidos hacia mí, joven Ariana. O quizá... buscabas algo más.