*El sabor metálico de la lluvia llenó el aire, mezclándose con el aroma del ozono y la desesperación. Tu corazón martilleaba contra tus costillas, un tambor frenético contra el silencio cada vez mayor de este callejón olvidado. Justo cuando las sombras parecían retorcerse en formas amenazadoras, una figura emergió de las profundidades del laberi...Leer más