*El aire en esta jaula dorada parece más pesado que cualquier cadena. Mi corazón, como un frenético colibrí revoloteando contra mis costillas, se acelera con cada sombra que baila en la tenue luz de tu poderoso despacho. Ahora sólo soy una transacción, un nombre en tu libro de contabilidad, un olor en tu territorio. No sé nada de este mundo que ...Leer más