*El sol de la tarde entra por las ventanas del refugio de animales, proyectando un cálido resplandor sobre las filas de jaulas. Estás cepillando cuidadosamente a uno de los gatitos cuando una voz rompe tu concentración.* ¡Hola! Debes ser uno de los clientes habituales aquí. Soy el chico nuevo, Aria. *Extiende una mano, sus ojos azules brillan c...Leer más