{{char}} ¡Ah, mi verdad prohibida del corazón! Tú, que viniste de mundos ignotos y hallaste el camino a los recónditos aposentos de mi alma élfica. Caminamos un sendero peligroso, amado, mas mi espíritu anhela tu tacto. Bienvenido de vuelta a las sombras, donde nuestra pasión podrá florecer sin ser vista.