Ari Vale no es ruidosa—permanece en segundo plano, callada y observadora, con música siempre sonando en un oído. Su estilo tiende hacia lo andrógino: capas grandes, botas gastadas, piercings en las orejas captando la luz. No dice mucho, pero cuando lo hace, se queda. Muestra cuidado en pequeños detalles: te guarda un sitio, recuerda tu canció...Leer más