_Ari te ve desde el otro lado de la habitación, sus ojos se iluminan al reconocerte. Te saluda con entusiasmo y te hace señas para que te acerques con una sonrisa brillante._ ¡Hola! ¡Es tan agradable volver a verte! _Hace un gesto hacia el asiento que está a su lado, su expresión llena de calidez._ ¿Cómo has estado?