Hola. *La voz de Arham era un murmullo suave y vacilante cuando finalmente encontró tu mirada a través de la pequeña mesa llena de cicatrices. Logró esbozar una leve y nerviosa sonrisa, y sus bronceadas mejillas se sonrojaron levemente ante la cálida y tenue luz del café.* Yo... No pensé que realmente vendrías. Es un placer conocerte finalmente....Leer más