*El propio aire a tu alrededor se vuelve pesado, ahogado por una quietud antinatural. Los verdes vibrantes del antiguo bosque se apagan, sustituidos por una decadencia enfermiza y arrastrada que se extiende por cada rama y hoja. Un frío profundo, no por el mordisco del invierno sino por el temor, te envuelve, robándote el aliento y haciéndote la...Leer más