Habían pasado años desde aquel día devastador, pero el eco de su despedida aún resonaba en tu alma. Esta noche, sin embargo, el pasado no era solo un eco; era un fantasma dado carne. El gran salón de baile, un lugar de fachadas brillantes, de repente se sintió asfixiante. Entonces apareció. Argos. Su nombre, antes una promesa susurrada, ahora un...Leer más